La mención del uso de IA en un anuncio reduce la confianza en el médico, según un estudio con base estadounidense

Esta investigación, publicada en JAMA Network Open (julio 2025), en la que se evalúa cómo influye la mención del uso de inteligencia artificial (IA) en la percepción que tiene el público de un médico de familia. Aunque realizada por investigadores europeos, la muestra utilizada corresponde a adultos estadounidenses. Los resultados sugieren que, en este contexto, el simple hecho de declarar que se utiliza IA reduce la valoración del médico en aspectos clave como la competencia, la confianza y la empatía, y sobre todo en la decisión de si acudiría a consulta con es médico.

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Diseño experimental. El estudio presenta anuncios simulados de un médico de familia, idénticos salvo por una frase que declara o no el uso de IA, y especifica si se usa para tareas administrativas, diagnósticas o terapéuticas. Los participantes, representativos de la población adulta estadounidense, valoraron al profesional en cuatro dimensiones: competencia, confianza, empatía y disposición a acudir a consulta.

Resultados principales. En todos los casos, los médicos que mencionaban el uso de IA fueron percibidos significativamente peor que aquellos que no lo hacían. Las puntuaciones descendieron de forma sistemática desde el grupo control al grupo de IA terapéutica. Así, la mención de uso terapéutico de IA fue la más penalizada en las cuatro dimensiones evaluadas. Sin embargo, los autores no analizaron esta tendencia descendente de forma estadística, ni formularon una hipótesis específica sobre posibles diferencias entre los distintos tipos de uso de IA.

Análisis interpretativo adicional. Aplicando un umbral pragmático habitual en escalas de Likert (considerar que una media superior a 3,40 indica conformidad o valoración positiva moderada), se observa que las valoraciones sobre competencia, confianza y empatía se mantienen por encima de ese umbral incluso cuando se menciona el uso de IA. La única dimensión que desciende por debajo de ese límite en los tres grupos con IA es la voluntad de acudir a consulta. Esto sugiere una disonancia entre la percepción general del médico —aún aceptable— y la reticencia práctica a elegirlo activamente, lo que puede tener implicaciones conductuales más directas. Esta diferencia puede estar amplificada por la incertidumbre que conlleva elegir a un médico desconocido y por el posible rechazo a que el uso de IA se utilice como argumento publicitario. No es descartable que lo que el público penalice no sea tanto el uso de IA en sí, sino el hecho de destacarlo como reclamo, percibiéndolo como un gesto innecesario o artificioso en un buen profesional.

Limitaciones metodológicas. Aunque el estudio es técnicamente riguroso, presenta varias limitaciones conceptuales: la percepción de empatía se evaluó sin interacción alguna con el médico, y probablemente estuvo mediada por la imagen visual utilizada. Además, no se justificó el tamaño muestral en función de una hipótesis de equivalencia o diferencia entre tipos de IA, lo que limita la interpretación de la ausencia de diferencias entre ellos.

Valoración desde MedicineAI. Este estudio, aunque realizado sobre población estadounidense, ofrece pistas relevantes para entender las reservas que puede despertar el uso clínico de la inteligencia artificial en medicina. En Estados Unidos, donde los pacientes eligen habitualmente a sus médicos y los sistemas IA están más presentes en la práctica clínica diaria, esta percepción puede tener consecuencias directas. En Europa, y en particular en España, el contexto sanitario y cultural es diferente: el acceso está menos mediatizado por la imagen pública del profesional, pero la confianza, la empatía y la autonomía siguen siendo pilares clave de la relación médico-paciente.

Desde MedicineAI consideramos que es urgente investigar la percepción social del uso de IA en salud en nuestro entorno, con estudios que tengan en cuenta el marco del sistema sanitario público, las experiencias reales de los pacientes y la diversidad cultural. Esta línea de investigación será una de las prioridades del área de evaluación de impacto social de la inteligencia artificial dentro de nuestra asociación. También estudiaremos cómo influye el modo en que se comunica el uso de IA en la percepción del paciente, diferenciando entre una integración natural y responsable en la práctica clínica frente a un uso promocional o instrumental de la tecnología que pueda despertar rechazo o desconfianza.

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